| Noticias - Últimas noticias |
Con completo éxito Fundación Triángulo organizó ayer en la Plaza de Vásquez de Mella de Madrid una concentración por los derechos de todas las familias y a favor del Estado laico, criticándose la injerencia de la Iglesia Católica contra la igualdad social y legal.
"Yo estoy a favor de todas las familias", "Estado laico", "Dos mamás, dos papás, educan por igual" o "Familias diversas, amor diversos", fueron algunas consignas que más se leyeron y escucharon en la concentración que contó con la asistencia de personas de todas las orientaciones sexuales e identidad de género.
Portando globos de variados tamaños y colores para representar la diversidad social, el acto incluyó la lectura de un manifiesto, donde Fundación Triángulo se pronunció contra las políticas del jerarca de la Iglesia Católica, Joseph Ratzinger, quien visita España con motivo de un encuentro mundial de jóvenes.
“Josep Ratzinger, conocido como Papa Benedicto XVI, ha llamado a sus fieles a ser radicales en la evangelización. Eso es lo que nos preocupa, nos preocupan los radicalismos, ya sean islámicos, o cristianos, o de cualquier otra índole que intentan imponer una única visión, la visión de sus deidades contra la democracia y los parlamentos democráticos”, señaló el manifiesto.
En tanto, el presidente estatal de Fundación Triángulo, Miguel Ángel Sánchez, advirtió que “la Iglesia Católica no ha venido a hacer un acto religioso a España, ha venido a hacer un acto político para demostrar su fuerza política y económica".
"No vamos a permitir pasos atrás en los derechos de las familias españolas, no queremos volver al tiempo en que la Iglesia decidía qué es una familia, en que los matrimonios sólo eran por la iglesia", puntualizó.
Manifiesto
A continuación puedes leer completo el manifiesto “Por los derechos de todas las familias”:
Una potente multinacional ha traído a jóvenes de todo el mundo para hacer una demostración de fuerza en territorio español. Nos quieren demostrar su enorme poder mediático, pero sobre todo económico y político.
El responsable de su Jerarquía, el Sr. Josep Ratzinger, conocido como Papa Benedicto XVI, ha llamado a sus fieles a ser radicales en la evangelización. Eso es lo que nos preocupa, nos preocupan los radicalismos, ya sean islámicos, o cristianos, o de cualquier otra índole que intentan imponer una única visión, la visión de sus deidades contra la democracia y los parlamentos democráticos.
La Jerarquía católica se hace la víctima y habla de una corriente de laicismo radical. Pero hay una gran diferencia, ninguno de los grupos laicos propone prohibirles el derecho a celebrar sus creencias como ellos quieran. Pero tenemos que recordar que la Jerarquía católica sí quiere prohibir los preservativos, el divorcio, las parejas y matrimonios homosexuales.
La Jerarquía Católica ha venido a decirnos a nuestra casa que quiere que los ciudadanos españoles pierdan sus derechos.
La Jerarquía católica en todos los sitios donde conserva el poder controla el adoctrinamiento de los jóvenes a través de la educación y presiona a los políticos.
No debemos olvidar que el Vaticano ha votado en la ONU contra una resolución que planteaba simplemente que ninguna persona fuese encarcelada por ser homosexual. Votan en contra porque ellos no están a favor de la libertad de todos. Ellos quieren imponer su moral a los demás. Esa es su política radical de evangelización.
Nosotros y nosotras defendemos la Democracia, la igualdad, las conquistas sociales. Defendemos las familias plurales viviendo en convivencia y aportando todos y todas a una sociedad más justa. Y lo vamos a seguir haciendo.
Comparad el enorme poder que ha desplegado estos días la Iglesia Católica para intentar parar los avances sociales, como lo hizo para impedir que se legalizaran los preservativos, el divorcio, el aborto o los matrimonios homosexuales.
Comprobad la enorme diferencia de poder económico de esa Iglesia con miles de millones de euros en patrimonio, tierras, inmuebles, medios de comunicación, comparadlo con lo que tienen a su disposición los movimientos sociales, que es casi nada. Y sin embargo, no han conseguido parar los avances en España. Porque a los ciudadanos y ciudadanas ya no se les puede parar. Ya no queremos más que nos controle el Vaticano, ni que nos dicten sus leyes.
Sólo pedimos algo, que la Jerarquía Católica predique a sus fieles, pero que deje de sembrar odio contra los ciudadanos españoles y los derechos de los que no piensan como la Iglesia impone.
¡POR LOS DERECHOS DE TODAS LAS FAMILIAS! ¡NI UN PASO ATRÁS!














